SISTEMAS DE RIEGO POR ASPERSIÓN
Los sistemas de riego por aspersión, tanto en el medio urbano como en campos de golf y otras instalaciones deportivas, deben tratarse como instalaciones de riesgo real, especialmente en zonas accesibles al público. El control de Legionella no es solo un deber legal, sino una obligación sanitaria para proteger la salud de la población.
Es muy importante realizar tratamientos de Legionella por las siguientes razones clave:
Generan aerosoles, principal vía de contagio
Los aspersores dispersan agua en forma de microgotas (aerosoles), que pueden ser inhaladas por personas cercanas. Si el sistema está contaminado con Legionella spp., puede causar brotes de legionelosis.
Tienen un riesgo añadido y es que están ubicados en zonas de tránsito público como medios urbanos, parques, jardines, campos de fútbol, golf o pistas deportivas. Hay alta afluencia de personas, incluidos niños, mayores y deportistas, que pueden estar en contacto cercano con los aerosoles.
Obligación legal (RD 487/2022)
El Real Decreto 487/2022, en su Anexo I, establece que los sistemas de riego por aspersión, ya sean urbanos o en espacios deportivos, son instalaciones de riesgo y deben cumplir con:
- Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL).
- Limpiezas y desinfecciones periódicas.
- Controles analíticos microbiológicos.
- Registro y documentación de todas las actuaciones.
Suelen tener condiciones propicias para el desarrollo de la bacteria
- Agua a temperaturas entre 20–45 ºC.
- Estancamiento en tramos de tubería.
- Posible presencia de biofilm, sedimentos o nutrientes que favorecen el crecimiento bacteriano.
- Uso de agua regenerada o de pozo, que puede no estar desinfectada adecuadamente.