SISTEMAS DE LAVADO DE VEHÍCULOS

Realizar tratamientos frente a Legionella en los sistemas de lavado de vehículos (túneles, boxes, puentes de lavado, etc.) es obligatorio tanto por razones sanitarias, legales como preventivas, debido a los siguientes factores:

Generan aerosoles, principal vía de contagio

Los sistemas de lavado utilizan:

  • Agua a presión, rociadores y pistolas que generan aerosoles finos.
  • Estos aerosoles pueden ser inhalados por trabajadores o clientes y, si están contaminados con Legionella, pueden causar legionelosis.

Los trabajadores de lavaderos están especialmente expuestos, al estar en contacto directo con los aerosoles. También los clientes que permanecen cerca del vehículo en lavado manual.

El tratamiento periódico garantiza un entorno más seguro para todos y reduce el riesgo de brotes y contagios.

Condiciones favorables para el crecimiento de la bacteria

Los lavaderos reúnen varios factores de riesgo:

  • Estancamiento de agua en depósitos y tuberías.
  • Temperatura templada (20–45 ºC), ideal para el crecimiento de Legionella spp.
  • Posibilidad de formación de biofilm si no se realizan limpiezas frecuentes.
  • Uso de agua reciclada o de pozo sin desinfección adecuada.

Obligación legal según el RD 487/2022

El Real Decreto 487/2022, en su Anexo I, incluye los sistemas de lavado de vehículos como instalaciones de riesgo para la proliferación y dispersión de Legionella, por lo tanto deben someterse a tratamientos de prevención y control, que incluyan:

  • Limpieza y desinfección periódica.
  • Análisis microbiológicos.
  • Registro documental de todas las actuaciones.

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